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Discurso del
Fiscal General en el día Internacional de la Mujer
El
próximo domingo 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer,
reconocido por las Naciones Unidas. Se conmemora el reconocimiento de los
derechos de las mujeres, su lucha por la igualdad con el hombre y su
desarrollo pleno en la sociedad. Si bien es en el siglo XX que se acentúa la
lucha por tales objetivos, ciertamente la preocupación no es nueva.
Desde la antigua Grecia se valoraba la capacidad de las mujeres para resolver
con buen juicio los conflictos provocados por los hombres que solo conducían
a la ruina. Fue Aristófanes el que escribió la comedia Lisístrata acerca del
final de la guerra librada entre los años 431 a.C. y 404 de la era
cristiana entre los ejércitos de Atenas y Esparta. El enfrentamiento bélico
terminó después de 27 años gracias al liderazgo de una mujer llamada
Lisístrata, quien supo interpretar el sentimiento de las mujeres que
permanecían en la soledad de sus hogares, mientras los hombres se encontraban
en batalla. Lisístrata convocó a las mujeres atenienses y espartanas a una
huelga sexual y, en tal virtud, no consintieron relaciones conyugales con sus
esposos o amantes, hasta que terminara el enfrentamiento bélico.
Pero la obra de Aristófanes no debe llevarnos a pensar que todo ha sido
ficción en esta lucha. Viene a mi mente el nombre de Aung San Suu Kyi,
galardonada con el Premio Nobel de la Paz 1.991, por su lucha no violenta por
la democracia y los derechos humanos en Birmania. Sin embargo, no pudo
recibir personalmente ese y otros reconocimientos internacionales, por ser
prisionera de conciencia en una mazmorra de su patria.
Junto al nombre de Aung San Suu Kyi, figuran
los de otras mujeres acreedoras del Premio Nobel en reconocimiento a sus
aportes para la humanidad; entre otras: la Madre Teresa de Calcuta y
Rigoberta Menchú por su contribución a la paz, Marie Curie en química y en
física, Gertrude Elion en medicina y Gabriela Mistral en literatura.
Costa Rica cuenta con una constelación de personalidades
femeninas que han logrado espacios importantes, y se cuentan entre
muchas otras figuras ejemplares: Francisca Carrasco, Emma Gamboa, Ángela
Acuña, María Isabel Carvajal, Dora Guzmán, Elizabeth Odio, Sonia Picado y Mariamalia
Matamoros. Son miles las luchadoras que día tras día nos inspiran y nos dan
un ejemplo de vida.
Tengo presente a Carmen Aguilar, la primera
mujer que, aunque fuera de modo interino, ocupó el cargo de Fiscala General
de la República, después de una brillante carrera como Agente Fiscal y
Fiscala de Juicio, que dejara atrás para dedicarse al ejercicio liberal de la
profesión. Pienso también en Sarita Arce, digna representante de la mujer
dedicada al Ministerio Público, quien después de ser víctima de una cobarde
agresión física con graves consecuencias en razón de su ejercicio como
fiscala, no dudó en reintegrarse en cuanto se recuperó, a la lucha contra la
criminalidad; no cabe duda de su valentía y ejemplo inspirador.
Mi reconocimiento a cada mujer que es parte
del equipo del Ministerio Público: servidora judicial, amiga, hija, esposa o
compañera y madre, que con su esfuerzo y dedicación contribuyen al
fortalecimiento de la institución y la democracia. Muchas de ellas sufren en
silencio la amenaza contra su vida o de sus seres queridos por el
cumplimiento de sus deberes y amor a la Patria.
A las mujeres policías, a las juezas, a las
auxiliares judiciales, a todas estas mujeres honradas, valientes, decididas y
con vocación de justicia, debemos homenaje el 8 de marzo y todos los días.
Sirva esta celebración internacional para
reafirmar el compromiso del Ministerio Público con las mujeres y niñas
víctimas de violencia doméstica, de delitos sexuales, de la trata de
personas y de la violencia en cualquiera de sus manifestaciones, para que de
conformidad con los instrumentos internacionales de derechos humanos tengan
acceso efectivo a la justicia y en ella encuentren protección y reparación.
Francisco Dall´Anese Ruiz
Fiscal General de la República
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