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Discurso del Señor Fiscal General de la República
de Costa Rica, en conmemoración del
XXXIV Aniversario del Ministerio
Público
Agradezco profundamente la presencia de todas y de todos ustedes a la
celebración del XXXIV aniversario del Ministerio Público. Agradezco
especialmente al señor Presidente de la República, doctor Óscar Arias
Sánchez, que dedica un tiempo de su apretada agenda para acompañarnos en este momento tan importante para la
institución.
Con gran satisfacción puedo informar que este es un año en que se
han realizado logros importantes en los planos de cultura institucional, en
materia de accesibilidad, en control de gestión, en la atención de zonas
afectadas por la criminalidad y hemos contribuido a la producción
legislativa.
En lo que hace a cultura institucional, hemos logrado concienciar a
la mayoría de funcionarios y servidores, acerca de la importancia de la
visión de género, tanto en lo institucional como en lo personal.
Me permito destacar, en parte, la solicitud de 168 funcionarios
varones para asistir al curso de masculinidad que aproximadamente se estará
brindando, en coordinación con el Ministerio de Seguridad Pública y
Gobernación.
Se han impartido ocho talleres y cursos de capacitaciones en materia
de género, que han aprovechado 312 personas.
También se ha fortalecido la posición de la mujer en el Ministerio
Público, con la creación de la Comisión de Género, a la que ya ha consultado
la Fiscalía General para formar criterio y tomar algunas decisiones.
Esto se ha reflejado en la práctica forense. Son muchos los procesos
tramitados y resueltos con condena en esta materia, pese a las dificultades
probatorias y de otra naturaleza. Destaco el último de estos casos, en el que
la Fiscalía de Flagrancias logró una condena de 5 años de presión por
restricción a la libertad y amenazas en daño de un
mujer. Con esto se abre un área de protección importante.
Destaco también el caso de una ciudadanía extranjera, de cuyo nombre
hago reserva por razones que ustedes comprenderán. Esta señora, víctima de
violencia intrafamiliar huyo de su país origen y vino a Costa Rica, en
procura de un espacio de libertad y de una oportunidad de desarrollo personal
para ella y para su hija. Después de un duro proceso de extradición que tardó
muchos meses, en el que la Fiscalía se opuso a la entrega de la señora, no
solo por razones de legalidad sino - y sobretodo - por razones de justicia,
los tribunales costarricenses denegaron el pedido de extradición en un
histórico fallo.
No me cabe duda que el tema de género será transversal en el
Ministerio Público, no por imposición jerárquica, sino por la cultura
institucional y por conciencia personal de las Fiscalas
y de los Fiscales, de las servidoras y de los servidores.
En accesibilidad: se creó la Fiscalía de Asuntos Indígenas. Años
atrás visitamos distintos pueblos indígenas y después recibimos delegados de
todos ellos en la Fiscalía General de la República; escuchamos sus quejas en
cuanto al servicio que se les brindaba, o, sea dicho con mayor respeto:
escuchamos sus quejas en cuanto al servicio que no se les brindaba. En razón
de ello se creó la Fiscalía especializada, para que los indígenas tengan
verdadero acceso a la justicia.
De momento la Fiscala de Asuntos Indígenas
ha capacitado a las fiscalías cercanas a las poblaciones indígenas, pero
confío en que poco a poco el servicio que debemos a estos costarricense sea
de primera calidad.
Con fondos del Instituto Costarricense sobre Drogas que corresponde
recibir al Ministerio Público, se licitó y adjudicó la construcción de una
<<Fiscalía Móvil>>. Se trata de un automotor diseñado como
oficina del Ministerio Público, que servirá para mejorar la capacidad de
maniobra de la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico, pero también para otros
despachos como la Fiscalía Adjunta Contra el Crimen Organizado, la Fiscalía
Adjunta Agrario Ambiental y, por supuesto, la Fiscalía de Asuntos Indígenas.
Este proyecto de <<Fiscalía Móvil>> mejorará sensiblemente la
accesibilidad de las poblaciones indígenas al servicio de administración de
justicia.
En cuanto se ponga en marcha este proyecto, lo haremos de
conocimiento de los pueblos indígenas.
En otro orden de ideas, se creó la Fiscalía Adjunta de Control de
Gestión, que reúne las Fiscalías de Turno Extraordinario de San José, la
Unidad de Trámite Rápido, la Unidad de Capacitación y Supervisión y la Unidad
de Inspección Fiscal.
Esta Fiscalía Adjunta ha atendido con gran éxito los casos de
flagrancias, logrando un 86% de sentencias condenatorias. Además, construye
un sistema de control cuantitativo de todas las oficinas del país, que ha
servido ya para la toma de decisiones en cuanto a la distribución del
personal, según sean las necesidades impuestas por la criminalidad y por la
aspiración de excelencia en el servicio público. Es, además, el eco del
programa de la Corte Suprema de Justicia conocido como <<Gestión
Integral de Calidad y Acreditación>>, GIGA.
Con el tiempo, este despacho contribuirá a la celebridad y
excelencia en el servicio, así como a la mejor utilización de los recursos.
Quiero informar de nuestra decisión de rescatar Limón, en la parte
que corresponde hacer al Ministerio Público. Hace cuatro meses la Fiscalía
Adjunta de ese lugar está a cargo del Fiscal Adjunto Celso Gamboa, quien ha
recibido la ayuda y asesoría in situ de
los Fiscales Adjuntos Edgar Ramírez y Osvaldo Henderson, así como de la Fiscala Maribel Bustillo. En coordinación con la Fuerza
Pública y, recientemente, con el nuevo Jefe del OIJ del lugar, se han
activado expedientes, reducido la contumacia, decomisado todo tipo de armas,
recopilado pruebas y abierto procesos contra los capos de los baby carteles y, sobre todo ,
desarticulado redes criminales locales.
Hoy, podemos informar que en este tiempo no se ha dado un solo caso
de homicidio por sicarios, se han reducido los delitos contra la propiedad y
la paz comienza a restablecerse en Puerto Limón.
La seguridad ciudadana ha mejorado sensiblemente, como consecuencia
indirecta de la labor de la Fiscalía Adjunta de Limón, pero directamente por
la presencia de la Fuerza Pública. Sin embargo, esto ha costado serias
amenazas al Fiscal Adjunto, cuya seguridad debo agradecer a la Unidad de
Protección de Funcionarios del OIJ, cuyos oficiales ven día y noche por la
vida de don Celso; pero también a la señora Ministra de Seguridad Pública Jannina Del Vecchio, quien no ha puesto límites a la
protección de este y de otros funcionarios del Ministerio Público con todos
los medios a su alcance.
No obstante, debo hacer una advertencia, respetuosa pero clara: lo
que se ha hecho en Limón por parte de la Fuerza Pública debe encontrarse una
solución sostenible, o de lo contrario habrá una regresión que puede ser
altamente violenta.
Hay una amenaza constante de los grupos organizados de la zona, para
retomar posiciones y desatar una guerra contra las autoridades. La reclusión
de algunos miembros de baby carteles, ha servido para que pacten
entre ellos y se unan contra los entes de seguridad y justicia. En
consecuencia: no podemos echar atrás lo andado hasta ahora. La presencia
policial debe ser permanente y definitiva.
Para terminar con el tema de Limón, quiero destacar el valor de las Fiscalas Adjuntas de todo el país, quienes - ante las
amenazas recibidas por el Fiscal Adjunto Celso Gamboa - constituidos en el
Consejo Fiscal, recomendaron al Fiscal General de la República no trasladar
al funcionario amenazado, para demostrar que el Ministerio Público no cede
ante el crimen. Cada una y cada uno de ellos sabe que la misma solución habrá
de darse, si son amenazadas o amenazados
en sus lugares de trabajo; pese a ello, asumieron el reto. Además,
decidieron sesionar en Limón, y así se hizo con absoluta notoriedad, para
llevar ese mensaje a la ciudadanía y a las autoridades. A todas las Fiscalas Adjuntas y a todos los Fiscales Adjuntos, mi
respeto por su valentía.
Adelanto que planes como el de Limón, se llevarán a cabo en
Puntarenas, en la Zona Sur y en otros lugares del país.
Este año, al igual que en años anteriores, contribuimos a la
producción legislativa; concretamente con los proyectos de <<Ley Contra
el Financiamiento del Terrorismo>>, de <<Ley de Protección de
Víctimas, Testigos y Otros Intervinientes en el Proceso Penal>> y de
<<Ley Contra la Delincuencia Organizada>>. Todos ellos son hoy
leyes vigentes.
En virtud del segundo de ellos, se ha fortalecido - aunque no lo
suficiente por razones económicas- la Oficina de Atención a las Víctimas de
Delitos. Hoy se cuenta con un albergue del Ministerio Público, cuya ubicación
no se detalla por razones de seguridad, y, por lo mismo, no hubo ni habrá
ceremonia de inauguración.
Este año culminó, en su fase el juicio oral, el caso conocido como
Caja-Fischel. Después de cuatro años de trabajo, calculamos en 100 el número
de funcionarias y funcionarios del Ministerio Público que pusieron mano sobre
el expediente; desde auxiliares que hicieron fotocopias, chóferes que
llevaron y trajeron los legajos, policías, fiscales auxiliares, fiscales y
fiscales adjuntos. No puedo pronunciar nombres a riesgo de omitir y con ello
ofender a alguien. Sin embargo, no puedo dejar de reconocer el trabajo de
quienes por meses atendieron el debate y terminaron con excelencia este
juicio histórico; histórico no para el Ministerio Público ni para el Poder
Judicial, sino para la Patria. Nuestro reconocimiento al Fiscal Adjunto Juan
Carlos Cubillo, a los Fiscales Juan Carlos Carrillo y José Pablo Alvarado,
así como a los auxiliares judiciales Jeffry Gonzaga
y Carlos Ledesma.
Por razones de tiempo no puedo detallar otros casos importantes de
las fiscalías especializadas y territoriales. Pero agradezco a cada Fiscala y a cada funcionaria, así como cada Fiscal y a
cada funcionario por su mística y dedicación.
Así como muchas oportunidades he subrayado la cómoda posición del Ministerio
Público, bajo el techo de la Corte Suprema, para actuar con independencia
funcional, hoy, lamentablemente, debo señalar que están en discusión algunos
temas que pueden burocratizar la reacción del Ministerio Público ante la
criminalidad.
Me refiero a la tendencia de algunos magistrados de cerrar nuestra
Oficina de Asesoría Técnica y Relaciones Internacionales, para trasladar sus
funciones a una oficina de la Corte. No puedo comprender cómo el sistema Groove de transmisión segura de datos entre el Ministerio
Público de América, para actuar en tiempo real frente a la criminalidad
transnacional, pueda ser operado fuera del Ministerio Público. No comprendo
como nuestras relaciones con las Fiscalías Generales de otros países para
acelerar las investigaciones, tendrán buen suceso si son filtradas por esa
oficina de la Corte.
Me refiero a la idea de quitar la autoridad central de convenciones
internacionales al Ministerio Público, para volver a la compleja tramitología
de las asistencias internacionales y de intercambio de pruebas.
Me refiero a la limitación del uso de gastos confidenciales,
otorgados por la ley al Fiscal General, para que sean otros entes los que
decidan cómo se utilizan esos fondos, así como que se gasten de acuerdo a las
regulaciones de una caja chica, impidiendo con ello la maniobra rápida de los
fiscales y en algunos casos de la policía.
Me refiero a la tendencia a limitar la protección de la familia de
funcionarios del Ministerio Público, aduciendo razones presupuestarias por
encima de los riesgos para las vidas y la integridad de la personas.
De concretarse estos temas en decisiones de los jerarcas del Poder
Judicial, se cortarán las alas al Ministerio Público, lo convertirá en una
cosa inerte y solo favorecerá a la criminalidad. Costa Rica no merece este
futuro. Costa Rica merece un Ministerio Público como el que hemos construido
al día de hoy y aún mejor.
Creo que el Ministerio Público ha dado mucha muestra de ser una
institución madura al servicio de la justicia y de la democracia. Tiene las
credenciales para pedir, con el mayor de los respetos, que se le dé rango
constitucional y un régimen similar al del Tribunal Supremo de Elecciones,
para así fortalecer su independencia y potenciar su capacidad frente a la
criminalidad. El Fiscal General debe ser nombrado por la Corte Plena, pero el
Ministerio Público debe ser independiente.
A este tema dedicaré buena parte de mi trabajo en lo que me resta
como Fiscal General.
Y, con el perdón de ustedes, ante tantos rumores desatados en los
últimos mese, aclaro de una vez que nunca pensé dejar el cargo para
incursionar en la política o en puestos políticos. Creo que estaré aquí por
un rato más.
Muchas gracias.
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