Un equipo profesional del Ministerio Público (MP) y de la Defensa Pública (DP) capacitó a 33 personas funcionarias del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), sede Cartago, con el fin de fortalecer las competencias técnicas y habilidades blandas de los miembros de esa institución. La actividad se realizó el 27 de marzo, desde las 8:00 a.m. hasta las 4:00 p.m.
El taller permitió abordar temas sobre las áreas de atención y protección de personas menores de edad indígenas, derechos de esta población, así como al respeto a la diversidad cultural. También se profundizó en aspectos esenciales sobre los servicios y funciones que presta el MP y la DP, en casos que involucran a estas personas.
La capacitación generó un espacio dinámico por medio de estudios de casos, intercambio de experiencias en visitas a territorios y discusión de retos y falencias institucionales en el abordaje de situaciones de vulneración de derechos.
"Según se avanza en la articulación multiinstitucional, se confirma la importancia y la necesidad de intercambiar conocimientos, con entidades como el PANI, porque nos permite compartir la experiencia vivida, en aras de mejorar la atención diferenciada e interdisciplinaria de forma oportuna", destacó Rocío De La O, fiscal adjunta de la Fiscalía de Asuntos Indígenas.
La funcionaria explicó que, cuando se presenten situaciones de violencia en perjuicio de las poblaciones vulnerables, se podrá actuar desde cada una de las competencias en el momento preciso y siempre en protección de las personas menores de edad.
Las personas participantes se mostraron motivadas y visibilizaron la importancia de estos espacios de formación conjunta, ya que permiten unificar criterios de actuación, fortalecer la coordinación interinstitucional y mejorar la calidad del servicio brindado a las comunidades indígenas, consideradas prioritarias por sus condiciones históricas de desigualdad y barreras de acceso a la justicia.
La actividad también permitió que el PANI reafirmara su compromiso de continuar trabajando de manera conjunta las competencias del personal y favorecer las prácticas más humanas, sensibles y culturalmente pertinentes en la protección de la niñez y adolescencia indígena del país.
