PRESIONES Y CAMBIOS PRODUCTO DE PANDEMIA PUEDEN DESENCADENAR EN VIOLENCIA INFANTIL

  • Médico y voz de campaña YO DENUNCIO analizó posibles herramientas y alternativas para evitar que frustración de adultos se canalice con niños, niñas y adolescentes. 

 

Daniel Quesada A. 

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09 de noviembre del 2020.La sociedad en general ha experimentado importantes cambios producto de la pandemia por el COVID-19 y, de forma preocupante, esta nueva realidad ha puesto en una posición de desventaja a la población infantil, como víctima de una creciente violencia.  

Hoy, en el programa del Ministerio Público, FrecuenciaMP, el médico intensivista Marco Vinicio Boza, quien también es una de las voces de la campaña del MP, YO DENUNCIO, analizó las implicaciones de esta nueva realidad, así como posibles soluciones.  

“El problema de la enfermedad es que genera miedo y, como consecuencia del miedo y de los problemas económicos, se ha producido violencia, frustración y una serie de tensiones que antes no ocurrían en el hogar”, apuntó el especialista.  

Boza agregó que las personas adultas, “llamadas a educar, a formar y a proteger”, acumulan angustia y preocupaciones “que podrían también convertirse en sentimientos de agresión contra niños y contra adolescentes”.  

La gravedad de la situación se pone de manifiesto cuando se valora algunos de los efectos de la pandemia en el país: más personas desempleadas, otras con sus ingresos reducidos, una crisis sanitaria, personas aisladas por largas temporadas y muchas trabajando desde sus casas; todo es evidencia de cambios abruptos en la dinámica de muchas familias.  

“Los adultos pueden volverse más intolerantes”, dijo el médico, que a su vez afirmó que “se requiere de muchísima paciencia y comprensión, incluso de un proceso de liberación de tensiones para el adulto, necesitamos, urgentemente, comprender que los problemas que está viviendo el país deben ser transitorios, en primer lugar, y, en segundo lugar, que solamente juntos podemos resolver las cosas que estamos viviendo”.  

Para evitar que estas frustraciones desencadenen en maltratos hacia niños, niñas y adolescentes, Boza considera que se debe recurrir a la solidaridad entre familias; “tal vez lo que a un hogar le falta a otro le sobre, y viceversa; entonces podíamos tener un movimiento social de solidaridad, mediante el cual las familias en necesidad se apoyan unas a otras”, argumentó.  

En caso de que, desafortunadamente, los hechos de violencia hayan ocurrido, el médico aseguró que es importante prestar atención al comportamiento de niños, niñas y adolescentes, ya que es posible detectar señales que hagan sospechar de posibles maltratos.  

“Niños, niñas o adolescentes que han sido sometidos a castigos desmedidos, son individuos, nerviosos, resentidos o con algún grado de desconfianza hacia el adulto; por lo general, se comienzan a alejar de sus padres, les tienen miedo; también se nota en niños que dejan de comer o que empiezan a comer azúcares en forma compulsiva”, detalló.  

Usted puede escuchar la edición completa de FrecuenciaMP en este enlace. El programa se transmite todos los lunes, a las 9:00 a.m., por Columbia y por la página de Facebook del MP.