La Fiscalía Adjunta de Heredia capacitó a 50 oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) y de distintas delegaciones de Fuerza Pública de la provincia, con el fin de mejorar la atención articulada de los casos que se tramitan por la vía expedita de flagrancia.
La actividad se desarrolló en enero, en la sala de reuniones de la Escuela Omar Dengo, y estuvo a cargo de los fiscales Fátima Espinach, Josseline Mata y Rafael Chaves, quienes destacaron la importancia de la función policial y la trascendencia de su labor, no solo en la prevención de delitos, sino en la detección de situaciones que podrían considerarse ilícitos.
La fiscal adjunta de Heredia, Tatiana Chaves, explicó que este tipo de capacitaciones forma parte de una estrategia conjunta entre la Fiscalía y la policía regional, con el fin de evitar errores en los procedimientos y garantizar las sentencias condenatorias de aquellos casos que salen del despacho con requerimiento conclusivo de acusación.
Uno de los temas tratados fue el de la atención de víctimas de violencia doméstica y la importancia de los protocolos vigentes.
Asimismo, en el trámite de hechos por violencia de género, se expuso sobre la forma en la que se deben realizar las entrevistas a testigos y la búsqueda de cámaras en el sitio del hecho, pues, en ocasiones, se requiere de prueba independiente.
El equipo fiscal también aprovechó el espacio para conversar sobre la debida confección de partes policiales, así como el abordaje adecuado y custodia de evidencia en casos relacionados con droga.
“Es fundamental que la policía esté lo suficientemente entrenada y que, en cada caso concreto, puedan identificar cuál es la prueba útil y pertinente, y que esa evidencia se recolecte y custodie conforme a la ley”, destacó Chaves.
Durante la capacitación se reiteró la relevancia de su participación en los llamamientos judiciales, especialmente en los juicios, ya que es necesaria para la resolución de expedientes.
